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En los grandes almacenes.
T. : Voy a comprarme ropa para vestirme de pies a cabeza. Vamos a empezar por la sección juvenil (...). Quiero unos pantalones vaqueros. Esos no, que me parecen anchos; los prefiero más estrechos, como los de aquel chico.
¿ Me los puedo probar ? ¿ Puede buscarme, mientras tanto, unos pantalones de pana y un chaleco ? Me estoy vistiendo para el otoño.
D. : Este conjunto de chaqueta y pantalón está en oferta. Rebajamos el cincuenta por ciento. ¿ No le interesa ? También tenemos unas faldas de lana preciosas. Seguro que le sientan muy bien, señorita.
T. : (Vuelve) ¿ Qué te parece ? ¿ Me sienta bien ? ¿ Te gusta ?
P. : El conjunto te sienta de maravilla; me gustan más los pantalones de pana que los vaqueros. La falda de lana no te sienta bien; es demasiado ancha y te hace más bajita.
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