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(Suena el teléfono)
F. : ¿ Diga ? Ah, hola Alberto, ¿ qué hay ?
A. : Te llamo para decirte que no puedo ir a cenar esta noche a tu casa. Tengo que quedarme a esperar a unos amigos que deben pasar a recoger unos libros.
F. : ¡ Qué pena ! ¿ No puedes dejarles una nota ?
A. : No, tienen que recoger los libros esta noche sin falta. Lo siento. Otra vez será. Adiós. Hasta pronto.
F. : (a los otros) : Hay que ver lo atareado que está Alberto. Cuando no tiene que estudiar, debe hacer algo urgente o tiene que trabajar. En fin, Pablo tiene más tiempo libre (...) ¿ Por qué no vamos al cine el domingo que viene ?
T. : Pablo no puede; tiene que estudiar para los exámenes de B.U.P.
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